Obtención

Si vamos a hablar del proceso de la energía hidráulica, diremos que desde la instalación de las centrales hidroeléctricas hasta la obtención de la energía eléctrica, se deben de seguir una serie de pasos. El proceso de la energía hidráulica, es considerado limpio, es decir que no produce ni da lugar a los residuos ni a la emisión de gases o partículas sólidas que pudieran contaminar la atmósfera. Como dijimos la primera parte del complejo proceso de la energía hidráulica, comienza al estudiar la región en la que será instalada una central, se necesitan muchos técnicos, ingenieros industriales, ingenieros hidráulicos, y muchos obreros para su construcción.
De allí que la mano de obra empleada supera ampliamente la de las energías convencionales, además mucha inversión de capital, es en estos casos que varias son las empresas que se asocian para la concreción del proyecto de la generación de la energía eléctrica.
En primer lugar, ésta energía es generada por el Sol. Calienta las masas de agua del mar, es decir, aumenta su energía interna, las evapora, formándose las nubes, que a su vez devuelven el agua al suelo con la lluvia y la nieve, originando los arroyos y los ríos. En las zonas de montaña hay muchos ríos pequeños, de curso accidentado, cuyo caudal no permite el establecimiento de grandes centrales hidroeléctricas, pero sí su aprovechamiento energético por medio de minicentrales, instalaciones cuya potencia es inferior a 10 MW.
Las centrales hidroeléctricas se instalan en el curso de los ríos junto a presas capaces de embalsar suficiente cantidad de agua. En el fondo de la presa se abren unas tuberías que canalizan el agua a presión hasta las turbinas.
Dentro de lo que mencionamos el proceso de la energía hidráulica se pueden destacar el embalse, y dentro de él, la represa, y los desagües; las represas que no es más que una barrera interpuesta entre el cauce del río para retener y almacenar el agua, elevando el nivel en forma considerable, y regulando el caudal de salida, los desagües son aperturas dispuestas en la pared principal de la represa a través de las cuales se controla la salida del agua, y dentro de la clasificación de los desaguaderos se encuentran los de superficie o aliviaderos, los de medio fondo y los de fondo, las tuberías de conexión, que son las encargadas de conducir el agua de la represa hasta las tuberías de conexión que se encargan de llevar el agua hacia las turbinas.